Los niños que siembran, apropian la conciencia ambiental
- 29 ene
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La iniciativa ambiental “Raíces de Cambio” convirtió un área exterior de la sede Calliope en un jardín vivo que promueve la cohesión comunitaria. Durante la jornada, se sembraron 250 plantas nativas gracias al trabajo conjunto de voluntarios, líderes comunitarios y niños, quienes participaron activamente en esta apuesta por fortalecer la conciencia ambiental.El proyecto contó con la participación de 15 voluntarios del grupo Lemco, siete líderes de la comunidad y 15 niños que asumieron un rol protagónico en la siembra; logrando que los pequeños voluntarios, formen parte de la iniciativa RemangaKids, el entusiasmo de los menores reflejó el impacto de la actividad y la importancia de fomentar el cuidado del entorno desde la edad escolar.
Hasta la fecha, 145 de las plantas sembradas mantienen un crecimiento óptimo, resultado de los procesos de mantenimiento y controles fitosanitarios implementados. Además de embellecer la sede Calliope, estas especies endémicas fortalecen la biodiversidad urbana y aportan beneficios ambientales, como la atracción de polinizadores y la mejora en la calidad del aire.
“Raíces de Cambio” se alinea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 11, orientado a construir comunidades más resilientes y sostenibles, y este jardín forma parte de las acciones que sirven como impulso para seguir proyectando la cultura ambiental como un pilar fundamental del trabajo con los niños de Ciudad Bolívar.Desde la Fundación seguimos reafirmando que una raíz que se siembra en la tierra se conecta con la conciencia de los niños que cada vez más hablan sobre cuidar el planeta.



